Durante los años treinta del pasado siglo, poco tiempo después del fallecimiento del propio André Citroën, se gestó una idea dentro de la compañía para cubrir un segmento que no estaba debidamente atendido: el rural, con un automóvil utilitario enteramente europeo, moderno, versátil, con un bajo coste de producción y, por extensión, asequible al público.
Así se decidió dar vida a “un vehículo para el campo que ofrezca suficiente espacio para dos agricultores con sus botas, un saco de 50 kg de patatas o un pequeño barril, capaz de alcanzar 60 km/h y consumir como mucho 3 L de combustible”
Una vez tomada la decisión de crear el nuevo automóvil, las mentes pensantes de Citroën hicieron algo novedoso también para la época: un exhaustivo estudio de mercado que arrojó resultados rotundos: el nuevo auto tendría una acogida sin precedentes.
El lanzamiento definitivo del proyecto acaeció en 1.936 de la mano de Pierre Jules Boulanger, director en Citroën desde que, a finales de 1934, la familia Michelín se hiciera con el control de la empresa. Boulanger venia avalado por una amplia experiencia técnica y de gestión empresarial, pues había sido tranviario, piloto de aviación y promotor/constructor inmobiliario.
Los creadores se pusieron manos a la obra bajo la batuta de André Lefébre dando forma al proyecto inicial, denominado con las siglas TPV Tout Petite Voiture (coche muy pequeño) para desarrollar lo que coloquialmente se comenzó a llamar “paraguas con motor y cuatro ruedas”
El diseño de la carrocería fue obra del prestigioso Flaminio Bertoni, creador del novedoso “Traction” y la característica, ingeniosa y efectiva suspensión del todavía TPV corrió por cuenta de ingeniero Alphonse Forceau
Hay quien sostiene que el propio Boulanger le pidió a Pablo Picasso, quien por aquel entonces residía en París, un boceto de lo que seria el Doscaballos, el cual fue supuestamente aprovechado por Bertoni para vestir al pequeño auto
En 1.939 se construyeron 250 prototipos del proyecto TPV dotados con motores de motocicleta de 350/375 c3 refrigerados por agua
En junio de 1.940, apogeo de la II Guerra Mundial, Francia fue ocupada por Alemania, momento en que la Citroën decidió mantener el proyecto en secreto con el fin de sustraerle al III Reich cualquier idea que pudiera ser utilizada en su provecho. Habida cuenta de esto, se destruyeron la gran mayoría de los prototipos del TPV, salvándose tan solo unas pocas unidades que fueron convenientemente escondidas y hasta nuestros días solo han llegado 5 de estos curiosos prototipos.
En 1.945, una vez finalizada la guerra, se decidió retomar el proyecto de modo que tres años después, el 8 de octubre de 1948, se mostró por primera vez la versión, tal como la conocemos hoy en día, del TPV en el Salón del Automóvil de París.
En un acto con claros tintes teatrales, Pierre Jules Boulanger levantó lentamente el telón que cubría el coche ante la presencia del entonces presidente francés M. Vincent Auriol. Esa estudiada operación dejó estupefactos al Presidente, su séquito y espectadores. Desde ese dia, 1.300.000 personas, desfilaron por delante del pequeño Citroën dando muestras tanto de gran admiración como de manifiesto desagrado. Se dice que un periodista estadounidense preguntó, al ver por primera vez el Citroën: '"¿Y dónde está el abrelatas?"' Estaba claro que había nacido un fenómeno que no dejaría a nadie indiferente.
La primera versión para la venta al público, denominada 2CV-A, vino equipada con un motor bicilíndrico refrigerado por aire de 375 c3 que entregaba una potencia de 9 CV SAE y era capaz de transportar a cuatro personas con su equipaje a 65 Km/h.
La producción definitiva del 2CV A con el motor estándar de 375 c3 9 CV SAE, caja de cambios de tres velocidades y M.A. dio comienzo en 1.949. Se entregaba únicamente en color gris metalizado y el “maletero” venia cubierto por una escueta lona similar a la que cubría el techo.
En España se comenzó a fabricar en enero de 1959 con un motor mas evolucionado y de 425 c3 que desarrollaba 12,5 CV SAE, con el maletero carenado por una portezuela de chapa y en una gama mas amplia de colores que recibió la denominación 2CV AZ
El 2Cv estuvo en producción mas de cuatro décadas evolucionando sobre el esquema primigenio hasta alcanzar los 602 c3
Dada la demostrada robustez de la solución motriz implantada en el 2CV se utilizaron estas mismas con pequeñas variaciones, sobre todo en la alimentación y el desarrollo final del grupo diferencial para otros vehículos más voluminosos como fueron los AMI, Dynam y C, que ya estaban orientados a dar servicio igualmente asequible a familias burguesas.
Junto con las versiones “turismo” se intercalaron modelos netamente industriales como las furgonetas AZU, AZL y sucesivas, modelos orientados al ocio como el singular Mehari y otras versiones mas modernizadas como los Dyane hasta alcanzar las series AK que dejaron de fabricarse definitivamente casi 42 años después de su presentación.
El 2CV cesó su producción el 27 de julio de 1.990 tras millones de unidades fabricadas en sus múltiples variedades. El broche lo puso un modelo Charleston en la fábrica portuguesa de Mangualde
Si Henry Ford movilizó a la América media de los años 20, Citroën hizo lo propio con una Europa herida y arruinada tras dos costosas guerras largas y sangrientas.
| Ficha técnica 2CV-AZ 1.954 | |
| Tipo | Delantero longitudinal de 2 cilidros opuestos |
| Cilindrada | 425 c.c. |
| Diámetro x carrera | 66 x 62 mm |
| Refrigeración | Por aire |
| Potencia máxima | 12,5 CV a 3.500 rpm |
| Transmisión | |
| Tipo | Tracción delantera |
| Cambio | Manual de 4 relaciones |
| Frenos | |
| Delanteros | Tambor |
| Traseros | Tambor |
| Dimensiones | |
| Largo | 3.780 mm |
| Ancho | 1.480 mm |
| Alto | 1.600 mm |
| Batalla | 1.840 mm |
| Peso | 495 kg |
| Prestaciones | |
| Velocidad máx. | 75 |