Recién terminada la Segunda Guerra mundial, el ejercito británico realizaba unas revisiones rutinarias en las distintas fábricas de de automoción que, desde los territorios no alemanes ocupados, surtieron durante la contienda al Tercer Reich cuando, al inspeccionar la fábrica de VW en Wolfsburg, Holanda, hallaron unos carros motorizados construidos sobre chasis desmontados Escarabajo (VW Type I)
Partiendo de esa base idearon el diseño de lo que iba a ser un Escarabajo furgoneta, que parecía más bien una caja con ruedas.
Heinz Nordhoff adoptó y desarrolló esta idea en 1.948 al asumir presidencia ejecutiva de Volkswagen y así la primera furgoneta Volkswagen fue presentada en el Motor Show de Ginebra en noviembre de 1949.
El éxito fue rotundo y unos meses después, concretamente el 8 de marzo de 1.950, comenzó la producción en cadena de la VW T-1 a un ritmo de 10 unidades diarias.
Se ofrecian toda clase de variantes y equipamientos, desde el básico furgón cerrado de carga, hasta el minibús acristalado de 9 plazas pasando por la camioneta de caja descubierta tipo Pick-up.
Con el paso de los años se fueron mejorando las motorizaciones para dotar de una mayor potencia al exiguo 1.100 cc y 18 Hp originales hasta llegar a los 2.000 cc y mas de 100 hp de la VW T-3 mas potente.
Durante las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo XX esta furgoneta paso a formar parte inseparable del movimiento Hippie y fue cuando se comercializaron variantes específicas para el turismo y el camping, con las variantes y preparaciones Westfalia, Camper, etc.
El diseño y configuraciones básicas de la primigenia T-1 se mantuvieron invariables en su producción durante los siguientes 40 años: un vehículo robusto, versátil, de amplia carga con motor trasero y refrigerado por aire.